La
Mega Comisión que investiga presuntos actos de corrupción cometidos durante el
segundo gobierno de Alan García ha logrado poner el dedo en varias llagas. No
se explica de otro modo la reacción preocupada del mismo ex presidente y la
arremetida del partido de la estrella a fin de disimular los escándalos y pasar
desapercibidos. Pese a la intención sistemática por desmarcarse siguen
apareciendo casos sospechosos. El último de ellos salpicaría directamente al ex
ministro de Educación, José Antonio Chang.
El
ex ministro tiene el 34% de acciones de la librería Crisol. El riesgo de un
“conflicto de intereses” relacionado al tema de libros cuando era ministro de
Educación, era alto. Por ello solicitó, según propia declaración, que no se
contratara desde el ministerio ni con la Universidad San Martín (de la cual es
también un rector inamovible) ni con la empresa Crisol. Sin embargo, una
investigación realizada por IDL Reporteros logra atar los cabos de una
operación en la cual Jaime Carbajal (accionista mayoritario en Crisol y actual
presidente de la Cámara Peruana del Libro) y Crisol habrían participado
comprando libros. Luego, la compañía que habría sido seleccionada a dedo
por el Ministerio de Educación revendió los libros al Estado a un precio mucho
mayor. Vale decir, el Estado habría pagado un sobrecosto bárbaro por elegir a
una distribuidora de libros a dedo, en lugar de realizar un concurso.
Este
elección habría beneficiado a una distribuidora pequeña llamada V&D. La
Gerente General de la misma mantiene una estrecha relación con Carbajal,
accionista mayoritario de Crisol. Además, el copropietario de V&D, esposo
de la Gerente General Gladys Díaz, admitió en declaraciones a IDL-Reporteros,
que la distribuidora no tenía la capacidad para realizar la compra, razón por
la cual Crisol ayudó a realizarla. Así como lo leen, la empresa Crisol habría
financiado una compra y adquirido los libros que luego V&D vendió al Estado
a un costo mayor.
Una operación enredada que no parece muy
limpia. Esta vez se encontraría involucrado el ex ministro Chang, pero podría
también salpicar, nuevamente, al ex presidente Alan García.
Este
no es el único caso que ensombrece la transparencia del gobierno anterior.
Tampoco es el único que podría anclarse en la amnesia colectiva con la desidia
de ciertos medios y el empuje de ex funcionarios apristas que hacen hasta lo
imposible por despercudirse. Sin embargo, estamos hablando de un caso con
indicios más que suficientes para que la Fiscalía inicie el proceso
correspondiente. El procurador anticorrupción, Julio Arbizu, indicó que su
despacho presentará una denuncia con tal fin.
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